OLOR VAGINAL: TODO LO QUE DEBES SABER

Es normal que los genitales femeninos tienen su propio olor, pero en ciertos casos el olor vaginal puede ser desagradable y ser un síntoma indicativo de alguna patología ginecológica. Descubre cuándo no es normal y cómo puedes evitarlo.

¿Qué es el olor vaginal?
El olor vaginal es una huella de cada mujer, y en parte ese peculiar olor se debe a las glándulas apocrinas que se encuentran en el área genital externa y alrededor de los pezones, que segregan unos fluidos con un aroma especial que tiene un papel importante en la atracción sexual.

Pero además está el olor del flujo vaginal, el fluido que secretan las paredes de la vagina, y cuya función es mantenerla limpia y humedecida. Para ello cuenta con la ayuda de la flora vaginal: un conjunto de bacterias que protege de posibles infecciones y mantiene el pH de la mucosa vaginal.

Factores que alteran el olor vaginal
El olor de ese flujo vaginal puede variar por diferentes factores naturales, sin que eso signifique que algo vaya mal. Eso sí, siempre y cuando el aroma que despida no resulte desagradable. Algunas de esas situaciones normales son:

Menstruación: Puede haber variaciones en el olor del flujo a lo largo del ciclo menstrual Las diferencias en los niveles de hormonas que se liberan en cada momento tienen mucho que ver. Pero, además, la regla tiene un olor característico en cada mujer, procedente de las sustancias que se expulsan.

Las relaciones sexuales
Es normal que tras el coito se note un olor diferente, a causa del intercambio de fluidos entre la pareja.

Embarazo
Es cierto que las hormonas pueden producir un aumento de las secreciones vaginales y de la intensidad del olor vaginal, pero además se produce otra contingencia que también influye: en el embarazo las mujeres experimentan una especial sensibilidad a los olores.

La menopausia
En la menopausia disminuyen las hormonas, en concreto los estrógenos, y al decrecer sus niveles se altera el patrón de secreción de flujo, el pH y la flora natural de la vagina, apunta la ginecóloga. Por eso, es frecuente que en esta etapa en las mujeres cambie el olor y la secreción de su flujo y experimenten mayor sequedad.

La dieta y algunos alimentos
Algunos alimentos como el ajo, la cebolla o los espárragos, y determinados fármacos, pueden modificar de forma transitoria el olor del flujo.

Tipos de olor vaginal
El flujo vaginal es, como ya hemos comentado, diferente en cada mujer. En general, tanto en condiciones normales, como en situaciones patológicas, estos son los tipos de olor más frecuentes, y sus posibles causas.

Mujeres sanas
En el caso de que la mujer esté sana, los olores más habituales en la zona íntima son:

Yogur
Ese aroma quizá pueda deberse, como indica la doctora Martín Blanco, a que “la flora vaginal está formada por varios microorganismos, pero los que están en mayor proporción son los lactobacilus, que también se encuentran en la composición del yogur”.

Olor a metálico
Muy característico después de la menstruación debido al sangrado y al cambio en el pH de la vagina, pero que en ningún caso es un olor desagradable.

Cuando existen alteraciones
Si la mujer presenta algún problema de salud como una infección vaginal, o incluso una enfermedad de transmisión sexual, los siguientes olores pueden ser un signo de alarma:

Olor a pescado
Es un hedor muy característico y señal de que la mujer padece una vaginosis bacteriana, una alteración de la flora vaginal. Cuando existe una proliferación de alguno de los microorganismos se altera el patrón de secreción de flujo. Su cantidad y aspecto cambian y el olor se vuelve fétido y se identifica como a pescado. Es uno de los síntomas de esta infección junto con otras molestias como picor o escozor, y el flujo presenta un color amarillento o anaranjado. En este caso hay que acudir al médico.

Olor dulzón
Quizás no sea desagradable, pero hay que prestarle atención porque puede tener su origen en una infección causada por hongos vaginales. La candidiasis es una infección fúngica muy frecuente, tanto que se cree que la padecen tres de cada cuatro mujeres en algún momento de su vida. Se debe acudir al médico para que prescriba el tratamiento adecuado.

Olor hediondo
Un hedor fétido y muy desagradable puede proceder de un tampón para la regla olvidado durante días. Es una situación más frecuente de lo que se piensa, y muy peligrosa. De hecho, los fabricantes de estos productos de higiene íntima femenina recomiendan que se cambien cada ocho horas como máximo. Los síntomas, además de ese olor hediondo, son fiebre muy alta, convulsiones, náuseas, vómitos, confusión, desmayos y mareos, entre otros.

Olor fuerte
Cuando el flujo vaginal cambia su aspecto y su olor, y este resulta muy desagradable puede ser síntoma de enfermedades de trasmisión sexual (ETS) como:

  • La tricomoniasis. En este caso, como indica la doctora Martín Blanco, además se dan otros síntomas como “un flujo muy abundante con un aspecto espumoso, de color verdoso grisáceo, y mucho picor en la vagina”.
  • La gonorrea. Provoca, además, un aumento de la secreción vaginal y dolor abdominal, y sensación de ardor al orinar.
  • Clamidia. Aunque no siempre presenta síntomas, un flujo vaginal anormal y con un fuerte olor puede ser consecuencia de esta ETS. Las mujeres también pueden notar sensación de ardor al orinar y dolor al mantener relaciones sexuales.

Olor maloliente
El cáncer de cuello útero normalmente no da síntomas en los primeros estadios, pero cuando “hay una lesión se puede producir un flujo maloliente”. Además, se producen otros síntomas como sangrados vaginales anormales y dolor abdominal.

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